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27 de noviembre, 2020

Guatemala y el presupuesto

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Marcela Porta

Según Jerry L. Jordan [1], ─expresidente de la Reserva Federal de Cleveland─, los gobernantes de un país deben presentar un presupuesto que sirva como herramienta para poder decir que no a la tentación de gastos desmesurados. Este freno es necesario cuando los candidatos a políticos se comprometen en su discurso populista más allá de lo que los contribuyentes pueden pagar, o cuando están persiguiendo sus intereses particulares, financiando la corrupción y comprometiendo los deseos de los ciudadanos en general.  

Lejos de frenar las decisiones desmedidas de los gobernantes, ─en nuestros tiempos─ la solicitud de presupuesto sobreestima los ingresos y exagera los gastos. En lugar de acercarse a los datos reales del país, las entradas de dinero no representan la verdadera recaudación y no alcanzan para las ambiciones de los políticos. Además, el presupuesto rara vez llega a ejecutarse en totalidad, evidencia de peticiones financieras oportunistas.

Cuando la recaudación fiscal no alcanza para satisfacer estos proyectos, los gobiernos generalmente recurren a otras fuentes de financiamiento:

  1. Aumento directamente de los impuestos: lo que reduce la capacidad productiva de las empresas que a su vez afecta la recaudación.
  2. Aumento de la masa monetaria por medio de préstamos a un Banco Central: impresión adicional de dinero que resulta en un incremento de los precios que incentiva la pobreza. Afortunadamente, el artículo número 33 de la Constitución de la República de Guatemala, prohibió este tipo de financiamiento en nuestro país.
  3. Endeudamiento: Este financiamiento, ─que casi siempre es con una moneda extranjera que afectará el tipo de cambio local y que se debe pagar en el futuro con los intereses que genera─, resta a la eficiencia económica de nuestro país y genera compromisos y presiones políticas con los países que nos prestan el dinero [2,3,4].

Y es bajo el endeudamiento que el Gobierno de Guatemala piensa obtener la diferencia entre la recaudación y el presupuesto para este 2021. Según los reportes del Ministerio de Finanzas, para el 2019 esta diferencia, i.e. el endeudamiento, fue de 25 mil millones de quetzales más intereses. Para este año, el pago de servicios de deuda pública representaba el 15.9% del total de egresos del estado (es decir Q.13,252.8 Millones) [5]. 

Estos datos, que ya son alarmantes, no son del todo certeros porque el reporte del Gobierno no toma en cuenta la deuda acumulada con el IGSS [6]. Además, hay otros préstamos de emergencia que han endeudado al Gobierno de Guatemala, por medio del Banco Central y que fueron admitidos fuera de período presupuestario, que tampoco figuran. Para el 2020, e.g. el préstamo de emergencia por el Covid-19.

A continuación, los datos de la situación financiera real en millones de quetzales:  

 

Debido a su naturaleza insostenible, esta deuda no se paga, solo se acumula y el déficit que heredarán nuestros hijos ha servido en los últimos años única y principalmente para pagar los salarios de los funcionarios públicos [7].

Además, el Gobierno defiende que nuestro nivel de endeudamiento no es malo porque, relacionado con el Producto Interno Bruto (PIB), el porcentaje es entre comillas aceptable. Sin embargo, es un gran error medir la deuda según el PIB, ya que el PIB no paga la deuda. Lo que paga la deuda son los ingresos fiscales que, en nuestro ejemplo, para el 2019 fueron de Q.62,593.6 millones, y por lo tanto el endeudamiento real no es del 24.5%7. Y si la pregunta fuera: ¿Estaría usted dispuesto a endeudarse en ese porcentaje? Posiblemente empezaría por ver si el dinero que gana es suficiente para cubrir esta y otras deudas. Nuestro Gobierno, por el contrario, viene acarreando una deuda de 90,670 Millones de quetzales más intereses que hacen de este cálculo (el de la deuda sobre el PIB) no recomendable y de poco fiar [8].

Una conclusión simple para todos estos números es que el endeudamiento de Guatemala no ha ayudado al sector productivo, no ha mejorado la economía y tampoco ha alcanzado para satisfacer a los contribuyentes en obras.  A pesar de ello, seguimos haciendo lo mismo, año tras año. El crecimiento sin control del presupuesto hace que el gasto público crezca más que la recaudación. Es equivalente a decir que gastamos más dinero del que tenemos y este déficit fiscal se vuelve cada vez más difícil de solventar.  

Ya en el año 2012, el economista José Raúl González [9], sugirió otras formas de presupuestar que se resumen en poner un tope en la capacidad de endeudamiento que tienen los políticos para financiar el déficit fiscal. Años después, otras sugerencias, como la de Ramón Parellada10 en el 2020, defienden la creación de una Constitución Fiscal que ayude a lograr presupuestos balanceados y que comprometa a quienes los están solicitando a conseguir el financiamiento por medio de ingresos tributarios legítimos [10].

 

 

 

Fuentes

[1] Jerry L. Jordan, El Fantasma de la Inflación, ¿es posible regresar al pasado? Universidad Francisco Marroquín, año 2012. newmedia.ufm.edu/video/el-fantasma-de-la-inflacion-es-posible-regresar-al-pasado/

[2] Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala. Reportes de Presupuesto anual. Consultado el 10 de septiembre del 2020. https://www.minfin.gob.gt/index.php/presupuestos-aprobados

[3] Superintendencia de Administración Tributaria. Estadísticas tributarias, Histórico de recaudación tributaria del Gobierno Central por impuesto, Ingresos tributarios netos. Consultado el 10 de septiembre del 2020.  

https://portal.sat.gob.gt/portal/estadisticas-tributarias-sat/#1506903902783-1b764a03-1a06

[4] Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala. Reporte de ejecución presupuestaria y gastos de gobierno. Ejecución anual por programa. Consultado el 10 de septiembre del 2020. https://minfin.gob.gt/index.php/gastos

[5] Ministerio de Finanzas Públicas de Guatemala. Servicio de la deuda pública. Consultado el 10 de septiembre del 2020. https://www.minfin.gob.gt/images/archivos/proypre20/documentos/26%20lUNES%2031-08-2019%20Separata%20Deuda%20P%C3%BAblica%20(2020)%20Versi%C3%B3n%20(FINAL%20FINAL%205.19).pdf

[6] UFM Market Trends, Daniel Fernández. La deuda escondida del Estado de Guatemala, 21 de abril del 2020.

 https://trends.ufm.edu/articulo/deuda-escondida-guatemala/

[7] Centro de Estudios Económico-Sociales, Estudio sobre el destino del gasto público (2014-2017). https://cees.org.gt/estudios/analisis-del-destino-del-gasto-publico-periodo-del-2014-al-2017

[8] Banco de Guatemala. Guatemala en Cifras 2019. Consultado el 10 de septiembre del 2020. http://www.banguat.gob.gt/Publica/guatemala_en_cifras_2019.pdf

[9] José Raúl González. El Fantasma de la Inflación, ¿es posible regresar al pasado? Universidad Francisco Marroquín, año 2012. newmedia.ufm.edu/video/el-fantasma-de-la-inflacion-es-posible-regresar-al-pasado/

[10] Ramón Parellada. Entrevista Curul 61. Viernes 11 de septiembre del 2020.  https://www.facebook.com/101800724773352/posts/172637354356355/?sfnsn=mo&extid=ErQd1S8zUgNVp4DR

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