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18 de marzo, 2019

Otro fracaso del socialismo

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Ramón Parellada

Venezuela es un país hermoso con grandes reservas de petróleo. ¿Por qué entonces se ha empobrecido a tal punto que ni las inmensas reservas de petróleo les permiten salir adelante? ¿Por qué ha retrocedido tanto?  Por el socialismo del Siglo XXI que no es más de lo mismo, socialismo puro.  Y es que el socialismo no funciona como sistema económico en ninguna parte del mundo.  

Pero eso no es todo, su gobierno se ha apropiado de toda la riqueza y han hecho piñata de ella para quienes gobiernan.  Viven como si Venezuela fuera su finca.  Expropiaron todo lo que creaba riqueza.  Persiguieron a sus opositores políticos y el ejército se lineó con los secuaces reprimiendo a su población a base de terror.

La combinación del socialismo que de por si no funciona como sistema económico porque el Estado se ha apoderado de la propiedad de los principales recursos del país como lo es el petróleo y las empresas más importantes no permite que el mercado funcione eficientemente.  Ha eliminado los incentivos que generan los precios libres y ha alterado las señales que indican dónde y cuándo invertir.  Las señales que el gobierno ha dado son tan equivocadas que los que creaban riqueza al margen de la industria del petróleo las han cerrado y se han ido a otra parte donde puedan producir y atender lo que la gente demanda.

El profesor Tyler Cowen escribió el pasado 20 de febrero, en Bloomberg.com, un excelente artículo titulado: “Venezuela Isn’t Just a Failed State. It’s a Failure of the Left.” En la que afirma que los conservadores no se equivocan cuando afirman que el socialismo merece alguna culpa del colapso de esa nación.  Algunas cifras impactantes que menciona el profesor Cowen nos recuerda que, en el año 2000, el gasto del era el 28% del Producto Interno Bruto mientras que hoy se ha incrementado al 40%.  Sus exportaciones están basadas principalmente en el petróleo ya que el 90% se debe a este hidrocarburo.  Lo peor es que todo va al fondo común e incluso han hipotecado el futuro de sus reservas como garantía de los préstamos recibido que se han esfumando en gastos inútiles para mantener un sistema fallido.

Mientras el pueblo sufre hambre y persecución, quienes gobiernan viven como reyes.  Los escándalos de los derroches de la familia de Chávez y Maduro son noticia todos los días, al igual que la de sus principales colaboradores, el pueblo ha decidido emigrar.  Es increíble la forma en que el Socialismo del Siglo XXI ha destruido tanta riqueza.   Se me eriza la piel cuando veo que la inflación en 2018 llegó a 1.000.000%.   A esto se le llama hiperinflación.  Ha destruido así la moneda y los ingresos de todos los venezolanos.  

Lo típico de quienes defienden al régimen de este dictador que además está usurpando el poder es echarle la culpa a Estados Unidos y a los demás cuando todos sabemos que la inflación es un fenómeno monetario debido al incremento de dinero emitido por el gobierno más allá de la demanda del mismo.   Hacer funcionar la maquinita del gobierno para emitir billetes sin respaldo real de la economía ha llevado al caos a ese país.  Y los culpables son ellos mismos que no entienden nada de economía.  Los altos precios incrementales no son producto de especulación ni de fuerzas oscuras de los empresarios sino de esa inmensa monetización artificial de dinero.  Esta hiperinflación ya la sufrió en el pasado Zimbabue, Argentina y Alemania sólo para mencionar tres casos que son estudiados hoy en día y que tienen las mismas características.

Cuando Guaidó llegue al poder tendrá que permitir que las fuerzas del mercado actúen libremente ajustándose a la realidad.  Será un proceso de ajuste muy doloroso, pero no hay otra forma de hacerlo.  El trabajo del nuevo gobierno no será fácil.  Deberá reconstruir las instituciones que garanticen la libertad de sus habitantes y reestablecer el Estado de Derecho.  Deberá garantizar los derechos individuales a la vida, la libertad y la propiedad.  Deberá eliminar todo precio tope y permitir que sean libres para que funcionen eficientemente.  Y deberá reducir enormemente el gasto del gobierno cerrando todas las fuentes de financiamiento que consumen y no generan riqueza.   En pocas palabras, deberá dejar que la economía de mercado dentro de un verdadero estado de derecho funcione.  Sólo así, Venezuela se recuperará de la desgracia causada por el Socialismo y el narco gobierno para que el país comience su recuperación económica con gran crecimiento.

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