1. Inicio
  2. Columnas de Prensa
  3. Los límites de la libertad

06 de abril, 2021

Los límites de la libertad

362

Federico Bauer

La libertad (individual) es el derecho, después de la vida, más apreciado por los seres humanos, el más abusado y a la vez el más violado por los que supuestamente deben protegerlo.

Supongamos que la libertad (llamarla individual es redundante), se encuentra en el centro de un cuadro que tiene varios marcos que le ponen límites, para protegernos y para proteger a nuestro entorno social.

El primer marco que limita nuestra libertad es la prudencia, y es nuestra decisión personal ser más o menos prudente. Quienes han hecho actividades extremas han aceptado los riesgos libremente, y han aceptado las consecuencias, ya sea positivas o negativas.

En el caso de la pandemia vemos a millones de personas tomar riesgos para ganarse la vida, muy comprensible, pero otros millones toman riesgos para salir de vacaciones. Ahora vemos que los cierres, toques de queda, y otras medidas autoritarias, solo concentraron los casos en olas que ponen a los sistemas de salud en crisis.

Hubiera sido menos dañino nunca haber limitado la libertad de las personas, sino haber preparado los sistemas de salud y haber adquirido vacunas. Campañas de educación respecto a mascarillas, higiene y otras prevensiones en lugar de confinamientos, que han dado resultados irracionales contraproducentes.

La prudencia es personal y cultural, no gubernamental.

Por su lado nuestros gobernantes debieron haber sido prudentes en el tema de las vacunas y en el manejo del banco central; pronto veremos los resultados.

El siguiente límite a la libertad es el marco ético y moral en nuestra relación con el prójimo y con nosotros mismos, especialmente en relaciones profesionales, financieras y comerciales. Yo podría escribir un libro sobre prácticas no éticas que he visto en mi larga carrera, especialmente en el sector financiero.

Algunas prácticas costaron miles de millones de dólares como recientemente les pasó a un banco japonés y a un suizo.

La crisis del 2008 se originó por faltas a la ética por parte de calificadoras, de auditoras, de bancos (públicos y privados) y similares, que se convirtieron en fraudes a nivel global.

A pequeña escala pero con un costo enorme es la impuntualidad, falta ética típica de nuestra sociedad.

El siguiente límite, es el marco regulatorio como el que debemos respetar los que trabajamos o vivimos en condominios o similares

lugares; regulaciones afectan además actividades deportivas, religiosas, artísticas, fiestas, asambleas, etc.

El siguiente límite es la legislación civil y penal, que imponen los gobiernos de todos los países, con la supuesta intención de organizar la sociedad.

Esta legislación civil debiera tener como objetivo evitar conflictos entre particulares, y entre particulares y el Estado. Los tribunales civiles debieran dar certeza jurídica a los derechos de propiedad y a los contratos.

Los tribunales penales debieran condenar a quienes se les ha probado fehacientemente la comisión de un delito penal como robo, violación, homicidio, etc.

Aquí una simple diferencia de opinión en un tema civil pronto lo llevan al tema penal para poner presión.

En Guatemala no existe certeza jurídica y el Estado ha sido castigado en tribunales internacionales por incumplimiento de sus contratos.

 

* Publicado en El Periódico el 06 de marzo del 2021.

Centro de Estudios Económicos y Sociales

(+502) 2338-7828/(+502) 2332-2420

cees@cees.org.gt

Universidad Francisco Marroquín Calle Manuel F. Ayau (6 Calle final), zona 10 Edificio de la Biblioteca Ludwig Von Mises, Primer Nivel Guatemala, Guatemala 01010Ubicación en Google

Contáctanos