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15 de junio, 2020

El error económico y político detrás del movimiento #Las vidas negras importan

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Carroll Ríos de Rodríguez

De la noche a la mañana, la atención de los noticieros internacionales se desplazó de la pandemia provocada por el COVID-19, a las protestas por la muerte de George Floyd. Éstas protagonizan los lemas del movimiento global #Las vidas negras importan y de otros grupos similares. La ideología económica y política de esta organización atenta contra la libertad de las personas y, por ende, es peligrosa incluso para sus supuestos beneficiarios.

 

Floyd, de 46 años, murió por un paro cardíaco el 25 de mayo, después de que el policía Derek Chauvin lo arrestó, postró boca abajo en la calle y presionó su cuello durante más de ocho minutos. El horrendo suceso fue grabado y difundido en las redes sociales. Los manifestantes resumen lo ocurrido en dos ideas centrales: el policía que mató a George Floyd abusó de su poder, y su motivación fue eminentemente racista.

 

El movimiento #Las vidas negras importan nació por un evento similar: en un confuso altercado en el 2012 el vigilante de un vecindario, George Zimmerman, disparó contra Trayvon Martin, de 17 años. Las cortes exculparon a Zimmerman, quien también resultó herido en el incidente.  El veredicto indignó a tres mujeres afroamericanas, Alicia Garza, Patrisse Cullors y Opal Tometi. Ellas originaron el hashtag para exigir la erradicación de la supremacía blanca. En 2014, otros policías dieron a muerte a Michael Brown y a Eric Garner, en dos incidentes que provocaron manifestaciones similares a las organizadas en junio en diferentes ciudades de Estados Unidos, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Hungría, Italia, Portugal, el Reino Unido, Suiza, Suecia, Australia, Brasil, Canadá, Corea del Sur, Japón y hasta Senegal. [1]

 

Los amantes de la libertad condenamos enérgicamente el abuso del poder político, especialmente la brutalidad policíaca. Sostenemos que una persona no puede acabar con la vida de otra, y menos aún si la víctima jamás cometió actos inmorales, agresivos o criminales, y si nunca amenazó los derechos básicos del otro. Diríamos que el valor de una vida humana no depende del color de la piel, la condición socioeconómica, la ocupación, el sexo, la edad u otra característica particular: en principio, toda vida humana merece nuestro respeto, y punto.

 

Seguidores del movimiento #Las vidas negras importan tachan de discriminatorio tal enunciado universal. Ellos «afirman las vidas de gente negra homosexual y transexual, discapacitada, indocumentada, con antecedentes penales, mujeres y todas las vidas en el espectro de género. Nuestra red se centra en aquellos que han sido marginados dentro de los movimientos de liberación negra.» [2] Tienen derecho a limitar su ámbito de acción a las personas de color que calzan estos adjetivos. No están obligados a protestar la muerte de personas de otras etnias, o las muertes de negros a manos de personas de su misma raza. Pero entendamos que si Chauvin hubiera sido afroamericano, o si Floyd hubiera sido mexicano, el movimiento hubiera ignorado el caso. En cambio, un amante de la libertad hubiera condenado la injusticia indistintamente de la ascendencia de la víctima y el victimario.

 

Esta delimitación es producto de la ideología marxista que inspira el movimiento #Las vidas negras importan. Se sustituye la lucha entre razas por la lucha entre clases sociales en la doctrina tradicional de Marx. Un pamfleto publicado en el sitio Alternativa Socialista explica que «la opresión de las personas negras ha sido una parte fundamental del capitalismo en América del Norte desde el principio…El racismo y la super-explotación de la población negra también ha sido fuente de masivas ganancias para la clase dominante. …La lucha por la liberación negra ha atravesado una serie de fases desde la rebelión de los esclavos… hasta los movimientos en pro de los derechos civiles en los años cincuenta y sesenta.» [3] Muchos miembros de #Las vidas negras importan concuerdan con esta lectura de la historia estadounidense. Están dispuestos a usar la fuerza para desmantelar la economía capitalista y las instituciones democráticas-liberales en los países de occidente, porque piensan que éstas constituyen estructuras para la sistemática discriminación de su etnia. La co-fundadora del movimiento, Alicia Garza, es una activista social y marxista declarada, según un breve post de Bham Black Pride y su biografía en Wikipedia. Otra de las fundadoras aboga por la abolición de las cárceles y la policía: «La última década ha hecho mucho…por mi generación—mileniales negros que estamos determinados a vivir nuestras vidas con dignidad y dar forma a un nuevo futuro…libre de la opresión,» escribe Patrisse Cullors. [4] La tercera fundadora, Opal Tometi, explicó a The New Yorker: «Esta es una guerra sobre la vida negra. Y las personas comprenden que este sistema está lleno de todo tipo de desigualdad e injusticia.» [5] Tometi sostiene que la policía se fundó originalmente para perseguir a los esclavos y lleva implícito el racismo y el prejuicio.

 

No sólo quieren abolir estrucutras económicas y políticas, sino también sociales. Pretenden destruir la familia nuclear, «apoyándonos unos a otros como familias extendidas y “aldeas” que colectivamente cuidamos unos de otros, especialmente de nuestros hijos, al grado que las madres, los padres y los hijos están cómodos.» [6]  Recordarán que Marx y Engels exclaman en el Manifiesto del Partido Comunista: «¡Querer abolir la familia! …La familia, plenamente desarrollada, no existe más que para la burguesía; pero encuentra su complemento en la supresión forzosa de toda familia para el proletariado y en la prostitución pública ¿Nos reprocháis el querer abolir la explotación de los hijos por sus padres? Confesamos este crimen. Pero decís que destruimos los vínculos más íntimos, sustituyendo la educación doméstica por la educación social.» [7] (Marx y Engels, 1848)

 

Algunos sociólogos señalan que de la agenda progresista fomenta una cultura basada en la identidad y en la capacidad de victimizarse; y fabrica una especie de competencia entre las clasificaciones de identidad. Así, alguien que se identifica como una mujer trans y negra es más “víctima” que alguien que se identifica como un hombre cisgénero negro. Se crea una especie de aura alrededor del más pisoteado. Las etiquetas que una persona elige portar en un momento dado son fluidas para quien las elige, pero determinantes e inapelables para los demás. «Ellos demandan el reconocimiento de varios grados de victimización, y no quieren dialogar con quienes están en desacuerdo. La categoría de “víctima” es un absoluto moral: ninguno puede argumentar sobre su fiabilidad,» explica Sean Rife. [8]

 

La intolerancia de su discurso es pétreo. Si usted no lo asume en su totalidad, es su enemigo. Si no comparte su exacta visión de los hechos, es un opresor y un racista. Quien no dobla rodilla y rinde tributo a los manifestantes, como hicieron la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y otros diputados demócratas, o como han hecho policías arrepentidos en diferentes estados, es opresor y racista. Un buen ejemplo es la reacción del rapero T.I. (Clifford Joseph Harris Jr.) a la opinión de Candace Owens. Ambos son afroamericanos. En un video [9], Owens opinó que no conviene convertir a George Floyd en un mártir debido a su pasado delictivo. Candace también publicó un tuit que dice «Hecho: Las protestas de Las vidas negras importan han destruido más vidas inocentes negras en el último mes, que los policías blancos en una década.» [10] T.I. respondió diciendo «yo creo que ella es una intrusa pagada. Yo creo que alguien le pagó a ella para venir a hablar aquí en contra de todo lo que la mayoría de nosotros defendemos…Parece haber olvidado que es negra. Ella devolvió su carta de presentación negra y se cruzó al bando contrario.» [11] Y así de fácil, con ataques ad hominem, sin prestar atención a sus argumentos lógicos, desechan y entierran a Candace.

 

Se ha llevado a tal extremo el discurso que aparecen artículos pidiendo que se cancelen o reescriban programas de televisión que glorifican a los agentes policíacos—incluyendo la caricatura Patrulla Canina (Paw Patrol), que protagoniza a un amistoso perro pastor alemán que es un perro policía.[12] ¡Chase no puede ser bueno, porque no encaja con su narrativa! En lugar de perpetúar la idea de que “algunos” policías pueden ser buenos, los programas deben sembrar en los televidentes la idea de disolver o reducir los departamentos policíacos, afirman comentaristas como Rashad Robinson. Recomiendan que la programación aborde el racismo estatal y social y que se contrate más actores de diversas etnias.[13]

 

El oprimido, en contraste, no puede hacer el mal. Los policías son malos por definición, cualquier aspecto de la vida en Estados Unidos remotamente vinculado con la era de la Confederación es perversa, todo lo que tiene que ver con Donald Trump es abominable, pero los criminales encarcelados y en libertad son víctimas de un sistema penitenciario racista e injusto. ¿Destruir o robar propiedad privada? ¿Causar la muerte de personas inocentes cuando las protestas se tornan violentas? Esto es justificado en nombre de la revolución. De hecho, los marxistas sostienen que la violencia que ellos perpetúan es ética, porque añoran trascender la violencia. Se estima que alrededor de 17 personas han muerto por los disturbios en Estados Unidos, muchos de ellos negros. En Minneapolis, donde murió Floyd, el daño a los negocios y la propiedad privada excederá los U.S.$ 25 millones. En redes leemos que las vidas humanas no se pueden reponer mientas que los daños a la propiedad sí. Además, dicen, la propiedad está asegurada, como si el vandalismo que protagonizaron sus huestes fuera una leve ofensa, como tirar un envoltorio de helado al piso cuando vamos a la feria. Quizás imaginan que el dinero crece en los árboles o caerá del cielo a las manos extendidas de los agentes aseguradores. Los marxistas, con sus erradas nociones sobre el dinero, la propiedad privada y el capital, son terribles economistas.

 

Si el movimiento #Las vidas negras importan realmente se preocupara por la calidad de las vidas negras, defendería su derecho a la vida por el mero hecho de ser personas, no por el color de su piel, y jamás pisotearía el idéntico derecho a la vida de las personas de otras etnias. Proclamaría que considerarse o hacerse la víctima es una actitud denigrante y falta de ética, pues resta responsabilidad y autodominio al individuo. Nuestro valor como personas no deriva de las teorías de identidad, de raza o de género…estas características no nos definen ni determinan. El movimiento #Las vidas negras importan defendería el derecho de todas las personas, de cualquier color, a la libertad individual, incluyendo su derecho a esbozar opiniones propias, en vez de ponerles un bozal o desterrar a todo afroamericano que se desvía un ápice del discurso marxista-progresista y liberal. Y defendería su derecho a la propiedad privada, al trabajo digno, a la posibilidad de labrarse un mejor futuro por su propia cuenta, sin depender del estado, sin paternalismos, sin obstáculos y sin privilegios.

 

 

Referencias

[1] Alan Taylor, «Images from a worldwide protest movement», The Atlantic, 8 de junio del 2020, https://www.theatlantic.com/photo/2020/06/images-worldwide-protest-movement/612811/

[2] Frase tomada del sitio oficial de Black Lives Matter, https://blacklivesmatter.com

[3] Sin autor, “Marxism and the fight for black freedom”, Socialist Alternative, sin fecha, https://www.socialistalternative.org/marxism-fight-black-freedom/

[4] Patrisse Cullors, “Black lives matter began after Trayvon Martin’s death. Ferguson showed its staying power”, Think, 1 de enero del 2020, https://www.nbcnews.com/think/opinion/black-lives-matter-began-after-trayvon-martin-s-death-ferguson-ncna1106651

[5] Isaac Chotiner, “A Black Lives Matter Co-Founder explains why this time is different”, The New Yorker, 3 de junio del 2020, https://www.newyorker.com/news/q-and-a/a-black-lives-matter-co-founder-explains-why-this-time-is-different

[6] Sitio Black Lives Matter, op. Cit., https://blacklivesmatter.com

[7] Puede leer el Manifiesto del Partido Comunista escrito en 1848 por Karl Marx y Friedrich Engels aquí: https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm

[8] Sean Rife, “Do we live in a victim culture?”, Learn Liberty, 23 de abril de 2017, https://www.learnliberty.org/blog/do-we-live-in-a-victim-culture/

[9] Candace Owens, "I do not support George Floyd!” and Here’s Why, Durtty Daily, 4 de junio, 2020, https://www.youtube.com/watch?v=JtPfoEvNJ74

[10] “Candace Owens claims BLM riots “destroyed more black lives” than cops have in a decade”, RT, 10 de junio, 2020, https://www.rt.com/usa/491446-candace-owens-blm-police-deaths/

[11] Joshua Espinoza, “T.I. suggests Candance Owens is a lost cause: She has turned in her black card and crossed over”, Complex, 10 de junio del 2020, https://www.complex.com/music/2020/06/ti-speaks-on-candace-owens-terry-crews-controversies

[12] Joseph Wulfsohn, “Reported outrage toward Nickelodeon cartoon “Paw Patrol” sparks wild reactions online”, Fox News, 11 de junio del 2020, https://www.foxnews.com/entertainment/ny-times-report-about-outrage-towards-nickelodeon-cartoon-paw-patrol-sparks-reactions-online

[13] Elias Rodriques, “How to watch pólice shows in the age of Black Lives Matter”, The Guardian, 12 de junio del 2020, https://www.theguardian.com/commentisfree/2020/jun/12/watch-police-shows-black-lives-matter

 

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