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Análisis sobre el Senado

De CEES

Revisión a fecha de 16:19 2 sep 2009; RB (Discutir | contribuciones)
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SOBRE EL SENADO

Una de las dudas con relación a la modificación parcial a nuestra Constitución propuesta por ProReforma es la del Senado y el requisito de 50 años de edad para poder ser electo al cargo de Senador. También se ha criticado que estén vitaliciamente durante quince años en el cargo.

La idea del Senado no es la misma que existe en la actualidad en otros países con dos cámaras. En la propuesta de ProReforma ambas cámaras son distintas. Del Senado sólo pueden salir leyes generales, abstractas de conducta justa. No se puede aprobar una ley que beneficie a un grupo en particular en detrimento del resto de la sociedad, o sea, no habrán privilegios.

Ninguna ley que el Senado apruebe podría favorecer a ningún sector específico ya sea político o económico. O es de aplicación universal o no puede aprobarse. Los Senadores no tendrán poder político. Tampoco tendrán poder ejecutivo. Así, los senadores no tendrán cómo “buscar rentas” que les favorezcan.

Marco Tulio Cicerón escribió sobre la madurez de las personas que aquellos que niegan algún espacio en la administración de cualquier asunto para personas de edad madura son tan poco razonables como aquellos que afirman que el capitán no tienen ningún papel importante en la navegación de su barco debido a que son otros, los marineros, los que suben los mástiles y están trabajando de un lado a otro tensando cabo, izando velas y estabilizando el velero. La persona de mayor edad no hace lo que el resto realiza pero hace mayores y mejores cosas. Las grandes cosas son realizadas no por fuerza física sino por sabiduría, influencia, opiniones deliberadas para la que la mayor edad provee con mayor abundancia. Lo que se espera de las personas de mayor edad sobre las de edad más joven son precisamente consejos, razonamiento y discernimiento. Por algo, nuestros ancestros denominaron Senado al Consejo Supremo. Si leemos con detalle la historia de naciones extranjeras encontraremos que los estados han sido destruidos por personas de poca edad mientras que han sido sostenidos y restaurados por personas de mayor edad.

Mientras que los jóvenes son impulsivos, las personas de mayor edad son más prudentes.

Las personas de mayor edad piensan, razonan y tienen práctica sabiduría más que los de menor edad. Las personas de mayor edad, insensibles a la muerte, pueden trascender ante los más jóvenes en coraje y fortaleza.


La edad de cincuenta 50 años como requisito para ser Senador no debe sorprendernos. Para muchos puestos se busca gente madura, con experiencia o como diríamos en Guatemala con recorrido o colmillo. La experiencia de la propia vida hace a las personas más sabias. Es verdad que muchos jóvenes podrán ser más inteligentes que los adultos de 50 años o más pero carecen de esta experiencia de vida, experiencia de las cosas particulares que pueden pasar por la familia, por tener hijos, por haberlos educado, por una trayectoria de trabajo con sus momentos de éxito y los de fracaso, con sus dudas, errores e imperfecciones así como sus fortalezas y virtudes. Esto no se aprende, se vive.

La idea de ser electos sólo por sus contemporáneos se hace precisamente porque nadie mejor que quien nos conoce puede ser capaz de juzgar nuestro comportamiento. En este sentido, existe mayor probabilidad que miembros de la sociedad de una misma generación se conozcan más entre ellos que todas la sociedad en conjunto. Hay mayor afinidad y obviamente mayor conocimiento sobre los candidatos.

En cuanto al tema legislativo, tener hombres y mujeres de una edad relativamente madura y por un período de tiempo suficientemente prolongado para la función pública de la labor legislativa sería muy ventajoso. No tendrían que preocuparse en buscar su reelección con lo que se elimina el problema político. Se les garantizaría al final de su período un cargo honorífico para que no tuvieran incentivos perversos de buscar rentas extras durante su período como senadores ya que tendrían asegurado su futuro. Al tener su vida garantizada económicamente no tendrían que pedir favores ni apoyo a ningún partido político. Queda claro cómo el sistema elimina incentivos perversos.

EspirÓmetro

Q
Gasto público aprobado para el año 2009 en Guatemala

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