Archivo de cápsulas
De CEES
Cápsulas del Dr. Manuel F. Ayau
Hace poco publicamos un artículo intitulado «EL DILEMA DE LA IZQUIERDA», en el cual se ponía de relieve la inutilidad del socialismo como sistema de ordenación económica y convivencia social.
La historia ha demostrado que el grado de civilización y progreso de los pueblos y naciones guarda una relación directa con el grado de libertad que los mismos han gozado.
Constantemente se menciona el «sacrificio fiscal» cuando se habla de los impuestos exonerados a las empresas industriales.
También conviene mencionar que los altos precios que se pagan por los productos que no se producen económicamente en Centro América no constituyen, en general, utilidades para los productores, puesto que aunque su costo sea tan alto, lo que el consumidor está realmente pagando es el costo de la ineficiencia económica: el desperdicio.
Es conveniente comentar que la existencia de leyes de fomento industrial..., actúa como soporífero en el análisis de estas cuestiones, puesto que por el hecho de existir dichas leyes se cree que algunas fórmulas complicadas de planificación y de dirección económica se están empleando para desarrollar a estos países que de otra manera no tendrían otra alternativa o posibilidad de diversificar y aumentar su producción industrial.
La balanza de pagos depende de lo que se llama los Términos de Intercambio, lo cual no es más que la comparación del nivel de precios internos con el nivel de precios externos.
El primer factor que debemos tener presente siempre, es que los recursos naturales, humanos y de capital de que dispone cualquier país deben utilizarse económicamente.
El dinero, la inversión, la prosperidad, etc., lo crea la confianza.
El criterio simplista e ingenuo que priva es el siguiente: La balanza de comercio es la diferencia entre las exportaciones y las importaciones.
En una sociedad libre, sin embargo, el dirigente tiene como único instrumento la persuasión pacifica y será seguido mientras y en tanto su dirección sea voluntariamente aceptada por sus conciudadanos.
Interminable seria seguir mencionando efectos. Conviene en vez, contemplar medidas que pudieran considerarse como compensatorias.
El límite de lo absurdo, que es increíble, es que en pleno siglo XX, haya cabida para que existan criterios que permitan subsista el orden imperante.
El culto doctrinario antipropiedad privada que se ha generalizado en todo el mundo ha evitado que se extienda el uso barato y eficiente de los medios modernos de telecomunicación, sea en Francia, India, Bolivia, o donde sea.
Para aquellos que consideran casi un sacrilegio dudar de la competencia de las autoridades monetarias, y que creen que cualquier crítico se está metiendo en materias profundas que no son de su competencia.
La postura paternalista necesariamente se basa en la presunción de incompetencia de los demás y la superioridad de motivaciones y juicios por parte del proponente, quien, si no forma parte del gobierno, se identifica con él al hacer sus recomendaciones.
“…Laissez-Faire no significa otra cosa más que dejar hacer, dejar que cada quien escoja aquella actividad pacífica a la que dedicará su esfuerzo o su trabajo, y por supuesto, se entiende dentro de una sociedad ordenada, respetando derechos ajenos, y todo aquello que implica la ausencia de anarquía.
“Hace casi doscientos años, el moralista escocés, posteriormente reconocido además como el padre de la ciencia económica, Adam Smith, advirtió:
"La productividad de la economía depende de la óptima utilización de los recursos disponibles. Entonces, para desarrollar la economía, es necesario:

